
Por Helena Pimenta y la Junta Directiva de la ADE.
El número 1 del entonces denominado Boletín de la Asociación de Directores de Escena de España, un “pliego doblado y cuatro páginas”, además de editorial y una sección de noticias, contenía dos trabajos que ya señalaban la senda que habría de seguir esta publicación en los años por venir. Juanjo Granda firmaba el titulado “El director de escena. Aprendizaje de un oficio”, que daba cuenta de un curso de formación en dirección escénica, y el segundo, titulado “La autoría del espectáculo”, era una declaración conjunta de toda la Asociación en relación a una problemática todavía no resuelta. De igual modo, el primer editorial que allí se publicaba venía a señalar una hoja de ruta que en buena medida ha informado todos los pasos dados por esta Asociación en sus cuarenta y tres años de larga y fructífera vida. Su actualidad, cuarenta años después, está fuera de toda duda y nos señala tareas que hemos de asumir con la misma serenidad y determinación que mostraron quienes nos antecedieron. Entre ellas, la de defender, mantener, fortalecer, potenciar y proyectar esta Asociación, que además de punto de encuentro para tantas cosas, es un instrumento para luchar por la consecución de finalidades y objetivos que a todos atañen, entre ellos el pleno desarrollo y una regulación adecuada del sistema teatral, para lograr la tan deseada convergencia con Europa, al menos en aquellos aspectos que tienen que ver con la organización teatral, para que todos los teatros de titularidad pública sean espacios de creación y difusión teatral y cultural.
Como bien se explicaba en aquel primer editorial, la ADE es un instrumento colectivo para poder participar en la política teatral y cultural del país como un interlocutor ante diferentes instancias, fundamentalmente las administraciones públicas. En esa dirección, a lo largo de los más de 43 años de existencia la ADE no ha dejado de elaborar y hacer públicos, ya desde aquel primer Boletín de 1985, documentos diversos orientados a la mejora del teatro como actividad en la que intervienen diferentes profesionales. Además, siempre hemos potenciado una visión global de los problemas, evitando el corporativismo o el sectarismo, porque pensamos y defendemos que el teatro es una actividad colectiva. Como muestra, el más reciente, titulado “Por la residencia teatral”, o la petición trasladada al Ministerio de Cultura para promover medidas que favorezcan la transición a la vida activa de los titulados y tituladas en Arte Dramático, una problemática que ayudaría a resolver el hecho de que en un importante número de teatros de titularidad pública habitasen compañías residentes.
En estos momentos especialmente convulsos por tantas razones y en tantas direcciones, que amenazan o cuestionan nuestras certidumbres y aumentan nuestras incertidumbres, esta Asociación es un instrumento poderoso de opinión e intervención, pues nos permite, al menos, tener una voz colectiva, para trasladar nuestras ideas, propuestas o preguntas, y siempre de forma razonada y razonable, con rigor y responsabilidad. Por eso, seguimos pensando y afirmando, como entonces, que “la ADE es necesaria, que debemos mantenerla, defenderla y potenciarla”, y habremos de hacerlo con optimismo y convicción.
Coincide este aniversario con los primeros meses del mandato de una nueva Junta Directiva, y las personas que la integran, y yo misma como Presidenta, entendemos que es una magnífica oportunidad para reafirmarnos en los principios y valores que como Asociación nos han traído hasta aquí, con mucho tesón y mucha constancia. Una oportunidad también para buscar vías de ampliar el número de personas asociadas, porque además de fuerza, la unión enriquece, en tanto suma de voluntades diversas, y la diversidad siempre ha sido un valor añadido en esta Asociación. Los retos y desafíos que asoman en el horizonte son muchos y muy variados, y algunos, como la Inteligencia Artificial o el ocio digital incluso presentan escenarios desconocidos en los que hemos de aprender a actuar, y desde la unión y la cooperación seguramente estaremos más preparadas para hacerles frente.
Enero de 2025, en Paseo del Rey, 10, Madrid.




