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Reseñas de libros

El Premio Lope de Vega. Historia y desarrollo

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Autor del libro: Eduardo Pérez-Rasilla / Julio Enrique Checa.
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2006. (Serie: Debate, nº 13). 405 págs.

Escriben -Pérez-Rasilla y Checa en los prolegómenos de este libro- que el “Premio Lope de Vega (es un) modelo de certamen y casi diríamos de acontecimiento cultural que ha atravesado, y sobrevivido (desde 1932), a los controvertidos periodos de nuestra historia reciente la República, la Dictadura, la Transición y el Periodo Democrático”, y a demostrar semejante afirmación se encamina su ensayo con abundante aportación documental, extraída de los archivos de la villa de Madrid.

El Premio Lope de Vega se estructura en tres partes: la primera dedicada a la historia y desarrollo del certamen; la segunda recoge las actas y documentos relacionados con los premios, así como otros documentos próximos a los proyectos de cesión y municipalización del Teatro Español, en los que intervino Eugenio Arauz, un personaje en el que el lector reconocerá al artífice y tenaz mantenedor de este premio contra viento y marea; y en la tercera, Inmaculada de Juan realiza una cronología del premio, con datos y fotografías que, en su conjunto, resulta una acertada recopilación, interesante para la consulta urgente, y muy útil por el testimonio gráfico aportado para elaborar esa historia de la puesta en escena de España, que cada vez se echa más en falta.

Los autores dedican el libro a exhumar documentos y a raíz de los mismos exponen otras noticias relacionadas con el premio, desde una perspectiva diacrónica y sin entrar en valoraciones, cuestión que dejan para las ediciones críticas que la ADE está publicando cronológicamente de los premios Lope de Vega. De este modo, dan noticia de las convocatorias y expectación que despiertan en los medios de comunicación, traducida en el número de obras presentadas, las deliberaciones de los diferentes jurados, el resumen argumental de la obra ganadora, el estreno y la recepción del público, y cualquier dato que hayan podido extraer de la documentación o prensa consultada.

Tras la lectura de El Premio Lope de Vega se observa como algunos temas se repiten cíclicamente, como si se tratase de elementos constitutivos del premio; por ejemplo, las sucesivas crisis que en diferentes momentos amenazan con poner el punto y final al Lope de Vega. En este sentido, se señala como la de mayor envergadura la acaecida en los años ochenta, porque el premio languidece, a causa tanto de la presencia de otros certámenes, como de la dilación en los estrenos y la falta de impulso por parte de los organizadores. Con este ambiente, las obras que se presentan, adolecen de la calidad necesaria porque el premio se declara desierto en varias ocasiones, lo cual contribuye a agrandar la magnitud de la crisis.

Asimismo, resulta significativa la recepción adversa de algunos de los estrenos premiados en los años cincuenta, dejando en esta cuestión una vía de investigación abierta para aquel que desee recorrerla: ¿se trataba de protestar ante unos premios de los que se intuía tenían un destinatario conocido a priori? o acaso ¿era el desencanto y frustración de los que aspiraban a ganarlo, viéndose superados por otros competidores? O bien ¿las protestas se dirigían contra la obra dramática o por las puestas en escena, en muchas ocasiones, realizadas con precipitación y pocos días de ensayo? Se registran los datos, pero falta una tarea que excede la intención de este libro, ahondar en las causas que motivaban los enfados del público.

Cuando la documentación del archivo lo permite (por desgracia ha desaparecido mucha en los sucesivos cambios de ubicación) Pérez-Rasilla y Checa relacionan parcialmente la lista de participantes con sus obras. Del contraste entre la obra ganadora y otras de las presentadas, posteriormente estrenadas, se deduce el poco tino de algunos jurados, pero de ahí no se colige más que uno de los inveterados males que aquejan a los premios en España, el poco tiempo del que disponen los jurados para leer con calma el volumen de obras presentadas. No obstante, el desacierto de algunos premios, en la nómina de los Lope de Vega quedan algunas obras importantes como La sirena varada, Historia de una escalera, Las bicicletas son para el verano, Ederra, Hay que deshacer la casa y otras más.

Como apuntaba líneas arriba, se esbozan los argumentos de las obras ganadoras, que publicadas muchas de ellas en la colección de la editorial Escellicer, hoy son rarezas difíciles de encontrar, hasta que esta colección de la ADE y el Ayuntamiento de Madrid llegue a su término. Esta noticia temática, sin entrar en juicios de valor acerca de la obra premiada, también es una de las notas destacadas de este libro; estas líneas junto a los comentarios sobre los estrenos, con los repartos, las impresiones y algunas valoraciones de los críticos de la prensa diaria ayudan a reconstruir la historia del teatro español.

En conjunto, El Premio Lope de Vega resulta una obra necesaria, porque del premio con mayor tradición en España bien merecía conocerse la historia, que han elaborado con acierto los dos autores. Sin lugar a dudas este ensayo es de consulta obligada para quienes deseen conocer el teatro español en la segunda mitad del siglo XX.

José Gabriel López Antuñano

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