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Reseñas de libros

Los niños / Proceso a un régimen

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Autor del libro: Diego Salvador / Luís Emilio Calvo-Sotelo. (Edición de Carlos Rodríguez Alonso)
Madrid: Publicaciones de la ADE, 2008. (Serie: Premios Lope de Vega, nº 10). 199 págs.

La exhumación de textos que ganaron (o quedaron finalistas) las diferentes convocatorias del Premio Lope de Vega desde su fundación hasta nuestros días, está resultando una tarea de primera magnitud para la recuperación de la memoria del teatro español del siglo XX y para el rescate de algunos títulos estimables que por razones burocráticas inexplicablemente han permanecido ocultas por el olvido. En los once volúmenes publicados hasta la fecha se han leído obras estimables, al margen de su orientación ideológica; obras de autores que pudieron ser pero que el régimen les impidió crecer; obras comerciales que se sirvieron del premio para el lanzamiento de sus creadores; y obras simplemente malas, que sólo explican su presencia entre las finalistas por compromisos políticos o coyunturas de composiciones de jurados, poco relacionados con el hecho escénico.

A este último grupo pertenecerían las dos que se publican en el presente volumen, Los niños de Diego Salvador y Proceso a un régimen de Luís Emilio Calvo-Sotelo. Ambas abordan una cuestión política de fondo, aunque abordadas desde perspectivas diametralmente opuestas: desde la izquierda, Salvador en un tono alegórico intenta denunciar la injusticia producida por el mundo occidental a través de dos líneas de acción: la primera siguiendo los comentarios de unos niños al contemplar una serie de fotografías que se disponen para una exposición, en las que se denuncian diferentes acciones injustas; la segunda, a modo de contrapunto, muestra la inquietud de la directora y madre de un chico que, decidido a cambiar de bando, recorre el trayecto que le separa desde el acomodo del poder a la protesta contra el mismo. El fin trágico del hijo marcará una tesis. Las escenas construidas con un monótono paralelismo, sin progresión, ni ritmo, acumulan información que no da más de sí pasadas las primeras escenas. Las fotografías, la vulneración del realismo imperante y el sabor de la trasgresión de lo políticamente correcto y permitido por la censura, ofrecieron algo de relevancia a este estreno que obtuvo un cierto eco en las páginas de Primer Acto y de Triunfo.Su fracaso de público y de crítica, más allá de las malas fechas en la que se programó, se explican por lo endeble de un argumento y una estructura donde las buenas intenciones y el animus belli ocultan otras carencias.

Proceso a un régimen, de entrada contaba con más ingredientes para triunfar: teatro de texto y al gusto del espectador del Español; exposición controvertida de la figura de Mussolini; defensa de los valores de un régimen fuerte; y abundancia de datos históricos hasta ahogar los parlamentos en eruditos retazos del pasado sobre algunos pasajes de la vida del Duce. La reconstrucción histórica, poniendo unos parlamentos en boca de tres estudiantes de derecho que contraponen su visión de Mussolini, y la escucha de voces que remedan a personajes históricos resulta artificiosa. La aparente neutralidad del autor se descubre tras un posicionamiento evidente. La recepción de público fue mejor, pero su autor despareció de la cartelera; o mejor, dejó en este proceso su única incursión.

Las dos obras van precedidas de un excelente y complicado prólogo de Carlos Rodríguez Alonso, porque si grave es uno de los problemas que se plantean al redactor de un estudio previo, caer en lo que podíamos denominar el síndrome de Estocolmo (el estudio, a veces, termina por sesgar de alguna manera la visión del prologuista), el contrario no resulta más atractivo, decir algo de los autores de una obras que ganaron sendos premios fruto de unas coyunturas, que tampoco puede explicar ante la ausencia de documentación sobre la convocatoria y deliberación de estos premios. Carlos Rodríguez supera con nota esta dificultad con aportaciones de interés para el estudio y conocimiento del teatro español en los inicios de la década de los setenta. Aporta un material de interés que contextualiza el estreno de ambas obras, con detención en los trámites burocráticos y problemas de censura que acompañaron a Los niños; acompaña la edición con anexos documentales de Diego Salvador y de la Revista Fuerza Nueva; e incluye una cronología de Benito Mussolini, importante para seguir los avatares de Proceso a un régimen. Por otra parte, analiza ambas obras y realiza un significativo aporte documental de Diego Salvador, un polifacético escritor que no vio reconocido su esfuerzo ni en la narrativa ni en su producción teatral.

José Gabriel López Antuñano

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