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Reseñas de libros

Aire Frío

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Autor del libro: Virgilio Piñera
Madrid: Publicaciones de la ADE, 1990. (Serie Literatura Dramática Iberoaméricana, nº 1). 180 págs.

Excelente comienzo el de esta nueva colección de la ADE. Hay pocos textos que sean tan apropiados como este "Aire Frío" del cubano Virgilio Piñera, para iniciar una nueva andadura con miras amplias. Por desgracia, el teatro latinoamericano ha interesado e interesa poco a los profesionales, editores y público español en general. A pesar de ser un teatro mucho más entroncado con la realidad de sus propios países que el nuestro. Refleja con mayor decisión y compromiso los problemas profundos que tienen sus propias sociedades. Por eso tienen una aceptación grande del público. Mientras en España son pocos los textos que tienen un mínimo componente crítico hacia la sociedad que les ha tocado vivir.

La obra de Piñera si es de las que refleja la forma de vida de su país. Nos describe la vida de una familia media en la Cuba anterior a la Revolución, con sus grandezas -las menos- y con sus miserias -las más-, con sus frustraciones y angustias, con sus ilusiones vanas. Las preocupaciones cotidianas. Las escasas esperanzas para un futuro que es el día siguiente. La desintegración moral de una familia... Son muchos los temas que trata Piñera.

El clima, la atmósfera que crea Piñera alrededor de la familia Romaguera resulta opresiva, las continuas menciones al calor hacen sentir la angustia de unos seres desamparados, fracasados, que son perdedores en la vida. Pasan hambre y todo tipo de privaciones y necesidades.

Los personajes están perfectamente delimitados: Ana y Luz Marina representan a la mujer cubana, con un desmedido afán de proteccionismo y con una capacidad de sufrimiento que, a veces, raya en lo heróico; los hombres son débiles, no soportan la tensión y la cruda realidad cotidiana de tener que sobrevivir todos los días, sabiendo que el día que comienza hoy será más duro que el de ayer.

La actualidad de la obra está patente. Se respira el aire del gran teatro, de ese que nos gustaría ver más a menudo.

 

Juancho Asenjo

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