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Número 24

«LA PARADOJA DEL COMEDIANTE» de Denis Diderot

(Traducción y edición crítica de Lydia Vázquez). Madrid, 2016. 160 págs.
ISBN:978-84-92639-89-2

Serie Debate
Precio: 15€ Comprar

En la Paradoja del comediante -escrita en 1773, aunque no publicada hasta 1830-, Diderot recurre a un diálogo imaginario con un interlocutor, al que procura demostrarle que las creencias de su tiempo sobre la actividad actoral eran falsas. Considera el arte del actor, no como inspiración de las musas, sino como ejercicio de una profesionalidad que se adquiere por medio del estudio, la reflexión y la praxis. Desarrolla así una teoría científica de la interpretación, destilada a través de agudos razonamientos, definiciones, recuerdos de intérpretes y la crítica de sus estilos, del engolamiento y los excesos sentimentales en el escenario, para reivindicar la necesidad de un distanciamiento del texto que pueda brindarlo sin fisuras.

La traducción y edición crítica que presentamos en este volumen, realizada por Lydia Vázquez, profesora en la Universidad del País Vasco, se sustenta en un exquisito rigor filológico sobre los usos y acepciones lingüísticas del momento y en la minuciosa referencia de los personajes, conceptos estéticos, formas coloquiales, obras de diversa índole, estrenos, etc. , que pueblan el texto, esclarecidos con precisión y esmerado rigor bibliográfico. Además, algunas de sus precisiones corrigen errores de ediciones precedentes o descubren aspectos no reseñados hasta la fecha.

Denis Diderot (1713-1784), escritor y filósofo francés, es una de las figuras claves de la Ilustración. Fue promotor, redactor y editor entre 1751 y 1772, junto con J.B. D’Alembert, de la magna obra de la Enciclopedia, compuesta por 72.000 artículos, de los cuales unos 6.000 fueron aportados por el propio Diderot. Su actividad crítica y sus incursiones en la novela con títulos como Jacques el fatalista y La religiosa, marcaron también hitos intelectuales y artísticos.

En el ámbito del teatro y la creación dramática ocupa un lugar destacado por haber sentado las bases del drama burgués con sus obras El hijo natural y El padre de familia, y sus ensayos Conversaciones sobre “El hijo natural” y De la poesía dramática (Publicaciones de la ADE, serie Literatura Dramática nº 75 y 77). Su genio y empuje intelectual le llevaron igualmente a indagar en el arte de la interpretación actoral en La paradoja del comediante.

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