Publicaciones

Número 9

«MI GRAN CARTA» de Marqués de Sade

Edición y traducción de Lydia Vázquez. (Edición bilingüe). Madrid, 2018. 136 págs.
ISBN:978-84-17189-10-5

Serie Laberinto de Fortuna
Precio: 12€ Comprar

Sin lugar a dudas, las más bellas cartas salidas de la pluma del Marqués de Sade datan del período 1777-1784, mientras estuvo encarcelado en Vincennes. Principalmente dirigidas a su esposa, estas cartas, obras maestras de la literatura y valioso testimonio para la reconstrucción de la vida del gran escritor, son también un instrumento de primer orden para descifrar su pensamiento, su imaginario, para ayudarnos a desvelar el secreto de su arrebatada energía. Que tales cartas fueran escritas en una de las más siniestras mazmorras del Antiguo Régimen no carece de importancia. Tumba húmeda infestada de ratas que le devoraban y no lo dejaban descansar ni un solo instante de la noche, esta celda indigna le da la fuerza para rebelarse contra la injusticia y la represión que le privan de lo que le es su bien más querido, su libertad. En este contexto escribió su brillante defensa, la “Gran Carta”, así llamada por él, donde reivindica su naturaleza libertina al tiempo que rechaza las cobardes y falsas acusaciones que sus enemigos, encabezados por su suegra, profieren contra él. Obra maestra de la literatura apologética, esta carta todavía nos conmueve hoy como ejemplo de la toma de posición de un individuo orgulloso de estar en contra de toda la injusticia de la humanidad.

Donatien Alphonse François de Sade (París, 1740 - Charenton, 1814), conde de Sade, conocido como Marqués de Sade o “divino marqués”, fue el más famoso heredero del movimiento libertino de los siglos XVII y XVIII, y llevó la filosofía libertina hasta sus últimas consecuencias. Autor de novelas tan célebres como Las ciento veinte jornadas de Sodoma o La escuela del libertinaje (1785), Justine o Los infortunios de la virtud (1791) y La filosofía en el tocador (1795), su pasión por la libertad total del individuo, hombre o mujer, le condenó a una vida torturada, a ser un perpetuo prisionero en manos de unas autoridades, antiguas y nuevas, que no podían permitirse tan peligroso ejemplo. En su amplia producción literaria se cuentan igualmente numerosas obras teatrales, entre las que figura Franqueza y traición, traducida también al español por Lydia Vázquez para las Publicaciones de la ADE en el volumen Teatro libertino francés (Serie Literatura Dramática nº 80).